Artículo original de la web Enredados en la Red (nreda2.com), publicado el 24 de octubre de 2014. Se rescata aquí con las obras en alta resolución y el comparador interactivo.
01 La obra

Si hay un cuadro que cualquiera identifica con Leonardo da Vinci es sin duda la «Gioconda» o «Mona Lisa». Esta pequeña pintura sobre una tabla se exhibe en el Museo del Louvre, París. El cuadro en sí es todo un misterio: se desconoce con certeza la fecha exacta en que fue pintado y la identidad de la modelo.
¿Quién fue la modelo?
Tradicionalmente la obra ha recibido el nombre de la Gioconda, haciendo referencia, según la tesis más aceptada, a la esposa de Francesco Bartolomeo de Giocondo, cuyo verdadero nombre era Lisa Gherardini, de donde vendría su otro nombre: Mona (señora, del italiano antiguo) Lisa.
A pesar de eso no hay documentación que confirme esta tesis, y varios estudios han apuntado a otras posibles candidatas de la corte de Ludovico Esforza, duque de Milán, para el que trabajó durante un largo periodo de su vida. Si esta obra fue un encargo, lo que sabemos es que nunca fue entregada: acompañó a Leonardo durante toda su vida, hasta su lecho de muerte en la corte francesa.
02 Una tesis algo excéntrica

Cuando hace unos años leí El Código da Vinci me sorprendió una alusión a que La Mona Lisa era un autorretrato travestido del propio Leonardo. Desde luego es una idea curiosa, pero ¿qué llevó a proponer esta hipótesis?
La propuesta se basa en que existe un autorretrato de Leonardo, de avanzada edad, cuyo rostro comparte una estructura virtualmente idéntica. Probablemente ese retrato muestre la imagen más reconocible de Leonardo que todos conocemos.
Al empezar a comparar ambos retratos nos topamos con un primer problema: están orientados en sentido contrario. Si bien esto podría descartar de plano la propuesta, para un pintor como Leonardo la orientación carece de importancia: como es bien sabido, combinaba textos escritos en orden normal con textos especulares (como en un espejo). La orientación no es motivo para descartar la hipótesis.
03 El proceso de superposición
Si procedemos a superponer las dos pinturas, una vez que hemos reorientado una de ellas (el autorretrato) y las ajustamos en tamaño —sin modificar en lo más mínimo las proporciones—, descubrimos que ambos rostros encajan de forma sorprendente.
Para ilustrar el proceso mostramos las imágenes de partida y una fusión parcial entre ambas:

Comparador interactivo
A continuación te facilitamos una herramienta para que tú mismo realices la transición entre los dos retratos de Leonardo. Elige entre la Gioconda, el autorretrato reorientado: arrastra el control y ve cómo se funden (transparencias).

Autorretrato
04 Conclusión
Realmente no podemos sacar grandes conclusiones de esto, aparte de la curiosidad que supone. La explicación de que sea un retrato de sí mismo podría ser una remota posibilidad, pero también que Leonardo utilizara un patrón común para sus obras. Habría que buscar coincidencias en otros retratos como la Dama del armiño, La Virgen de las Rocas, etc., para comprobar si este patrón se repite en otras obras. Y vosotros, ¿qué pensáis?
05 Notas, referencias y derechos
- Artículo original: «»¿Fue la Gioconda el propio Leonardo da Vinci?»», Enredados en la Red (nreda2.com), 24 de octubre de 2014.
- Las obras de Leonardo da Vinci (†1519) son de dominio público. Imágenes: Mona Lisa (C2RMF) y autorretrato, vía Wikimedia Commons.
- La superposición y el comparador proceden del estudio del artículo original.